CÁMARAS SIN SER MONITOREADAS SIRVEN DE ADORNO.
ESO SI, ESTÁN BONITAS.

Suena sarcástico pero es cierto. Durante muchos años, nos creamos en la mente una ingenua idea de que basta una cámara en la entrada de nuestra casa para quedar a salvo de todo allanamiento. Incluso recomendamos al vecino hacer lo mismo. Días más tarde, sucede lo inesperado. Un sujeto de gorra, lentes oscuros, pasamontañas, aprovecha el momento en que abrimos las puertas automáticas de la cochera, y en cuestión de minutos realiza la irrupción. Roba objetos de valor, dinero y huye en nuestro auto.

¿Qué sucedió? Ese es el quid de la cuestión. La cámara no asustó al transgresor, no avisó de la amenaza, no llamó a la policía, y no impidió el delito. Eso sí, grabó unos segundos a un sujeto de gorra, lentes oscuros, y pasamontañas. Al cual no reconocemos, ni reconoceremos nunca.

En Meidei usamos las cámaras para lo que sirven, observar y grabar, pero para impedir cualquier tipo de atraco nuestros criminólogos están vigilando tu patrimonio las 24/7 los 365 días del año.

Desde la sala de inteligencia anti robo, detectamos cualquier amenaza y nos anticipamos al delito, llamando de inmediato a las instituciones y corporaciones de policía.